> Miedo y la ansiedad del niño

El manejo del miedo, de la ansiedad y de la conducta es fundamental para el éxito en odontopediatría. Para tenerlo plenamente en cuenta, es necesario tener un conocimiento de las distintas etapas del crecimiento general de los niños, comprender al niño y evaluar las conductas que se pueden esperar de él. En ClinicaDental.es conocemos las características generales de los niños en diferentes edades así como las actuaciones características de cada etapa.

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Cada vez es más habitual pasear por el supermercado y encontrarse con toallitas dentales para bebés junto a todos los productos de higiene bucal y es que la sociedad ha empezado a concienciarse de la importancia que tiene mantener una higiene bucal adecuada desde la más tierna infancia.toallitas dentales clinica dental

Los expertos recomiendan iniciar la higiene bucal de los bebés desde muy pequeños, con apenas meses, de manera que ellos empiezan a sentir esa rutina de alguna forma a la vez que se evitan posibles infecciones.

Por ello se suele recomendar el pasar una gasa húmeda o una toallita por las encías de los bebés, de manera que sea como un suave masaje agradable. Luego, a medida que los niños vayan creciendo y los dientes de leche vayan haciendo su aparició,n habrá que empezar a utilizar cepillos de dientes especiales, muy suaves para que no dañen los dientes.

Las toallitas húmedas dentales para bebés vienen a facilitar el trabajo de las madres, ya que con ellas no tendrán que utilizar gasas que luego tienen que humedecer, sino que estas toallitas ya están humedecidas y es tan fácil como abrir el paquete coger una y cerrarlo.

A medida que cada vez más madres se empiezan a preocupar por la salud bucal de sus hijos han aumentado el número de marcas que comercializan este producto y, en general, todas vienen a vender un producto relativamente similar, con la salvedad de una mayor o menor humedad, o mayor o menor tiempo de conservación.

Estas toallitas son ideales para poder llevar junto a las cosas del bebé y poder completar la higiene bucal en cualquier instante y lugar, sin excusas sobre la imposibilidad de lograr conseguir una gasa en un lugar concreto.

En definitiva, se trata de una innovación excelente que hace la vida más fácil para las madres y garantiza que la salud bucal de nuestros hijos es la adecuada, ya que no podemos olvidar que una infección en la fase temprana de desarrollo de un bebé puede afectar posteriormente al desarrollo de los dientes permanente y provocar posibles infecciones en el futuro.

Hasta el mero hecho de plantearse esta opción parece una quimera imposible de conseguir, pero cada vez hay más dentistas que se afanan en lograr un ambiente agradable para los niños, para que éstos no tengan miedo de acudir al dentista y puedan ir con cierta alegría.dentista niños clinica dental

¿Qué se puede hacer para que ir al dentista con los niños no se convierta en un infierno?

  • Trabajo previo: Lo ideal es que el dentista trabaje con los padres antes de la cita, de forma que en los días previos a la misma los padres puedan realizar toda una serie de ejercicios con el niño, involucrándole en la visita y acercando la figura del dentista para que deje de tenerle miedo. Si el niño se siente parte importante se sentirá seguro, si, por el contrario, siente que está allí forzado y que no tiene nada que decir se sentirá inseguro y, por tanto, tendrá miedo.
  • Ambiente agradable: Las clínicas dentales tradicionales son realmente deprimentes, con colores tristes, hilo musical que invita al suicidio y pocos aspectos alegres que puedan motivar a acudir a la visita con cierta alegría. Por ello, lo ideal sería que los dentistas se concienciaran de este hecho y redecoraran sus clínicas con colores alegres y con motivos que ayuden a los niños a sentirse a gusto.

En este sentido puede ser positivo para los niños el habilitar un espacio exclusivo para ellos con pinturas, juguetes y cosas diversas de forma que los niños se encuentren en un estado alegre.

  • Hablar con el niño: Muchos adultos cometemos el error de pensar que los niños no se pueden comunicar cuando simplemente lo hacen de forma diferente, para lo que nos debemos de adaptar.

El dentista debe de hablar siempre directamente con el niño, explicándole paso a paso todos los detalles de la intervención, lo que va a hacer en cada momento y la razón de que lo vaya a hacer. Siempre en un lenguaje sencillo y directo.

  • Refuerzo positivo: Siempre es conveniente felicitar al niño después de la visita para que comprenda que su esfuerzo tiene una recompensa y es apreciado por los adultos.

Por lo general, si tu hijo se chupa el dedo no debes preocuparte, ya es una práctica muy extendida entre los niños en edades tempranas por el grado de confort que encuentran en este acto que les otorga un plus de tranquilidad y de relajación.chuparse el dedo clinica dental

El problema es que en algunas ocasiones este hábito puede llegar a afectar a los dientes que están apareciendo en ese momento, provocando que aparezcan en lugares erróneos o de una forma distinta a la que deberían.

Entonces, ¿qué se puede hacer para conseguir que el niño deje de chuparse el dedo?

En primer lugar hay que tener claro que no existe una única técnica que funcione siempre , sino que la solución que para un niño es válida para otro puede que no lo sea, por lo que no hay que desesperarse si una en concreto no funciona correctamente.

En general la mayoría de los niños dejan de chuparse el dedo por sí mismos a la edad media de unos 4 años o 4 años y medio, por lo que no hay que empezar a preocuparse hasta ese momento.

Ahora bien, si ya llegados los cinco años el niño todavía se chupa el dedo, entonces es posible que se necesite tomar determinadas medidas que ayuden a corregir este hábito que puede ser negativo socialmente, además de los problemas bucales que puede llegar a generar.

La clave está en evitar el regaño. Si a un niño le regañas por una cosa en concreto es muy probable que se ponga a la defensiva y persista aún más en el hábito. Lo mejor es recordarle de una manera amable que no debe hacerlo, y la mejor forma de conseguirlo es mantener al niño entretenido con otra cosa.

Poco a poco el niño irá remitiendo el hábito y se irá olvidando de chuparse el dedo. Lo ideal por tanto es conseguir una reacción psicológica positiva al hecho. También existe la opción de impregnar el dedo con sustancias desagradables, de manera que al niño no le guste cuando se lo esté chupando, pero siempre es más recomendable convencerlo que obligarle, porque el convencimiento es para toda la vida, mientras que la obligación solo provoca represión.

La verdad es que se trata de algo relativamente habitual hasta el punto de ha sido bautizado con un sobrenombre y todo, ya que se llama “diente de tiburón”. Se suele dar cuando los incisivos permanentes empiezan a salir por detrás de los incisivos de leche.caida diente de leche clinica dental

En los casos normales, que son la mayoría, este caso acaba por resolverse por sí mismo, ya que el diente permanente acaba por disolver la raíz del diente de leche haciendo que éste acabe por caerse por sí solo dejando el espacio al diente permanente.

Sin embargo, sí que hay casos en los que esto no sucede y entonces un dentista tiene que resolver la situación. La clave está en que el diente permanente puede no tener el espacio suficiente como para fijar su raíz a la encía porque lo está utilizando el diente de leche, o bien no encuentra su espacio por la misma razón.

En este sentido, el diente permanente siempre tiende a desplazarse a su espacio natural, aunque en su camino puede encontrarse con el diente de leche que no le deja avanzar con lo que se provocarían problemas de espacio y desajustes de estructura.

Para evitar esta situación, el dentista suele extraer el diente de leche que ya no debería de estar ahí facilitando que el diente permanente se pueda desplazar libremente al espacio que tiene asignado dentro de la estructura bucal.

Sí puede suceder que la visita al dentista se haya demorado demasiado y entonces el diente permanente ya haya buscado su propio hueco dentro de la estructura y aunque se retire por parte del profesional el diente de leche, el permanente no se va a desplazar por sí solo hacia ese espacio, por lo que en esos casos habría que valorar otras alternativas correctoras.

Una vez más se demuestra que acudir al dentista de manera periódica es fundamental para solventar los problemas que puedan surgir de una manera rápida y eficaz y, por supuesto, más sencilla que si estos problemas son detectados en fase más tardía, como, por desgracia, ocurre en gran cantidad de ocasiones.

Todas las madres se preguntan una y otra vez cuándo sus hijos perderán su primer diente porque quieren estar preparados y listos para el acontecimiento y no perdérselo por nada del mundo. El problema es que es imposible determinar con exactitud el momento en el que se perderá el primer diente, ya que esto varía de niño a niño.clinica dental dente de leche

Lo que sí parece una regla bastante generalizada es que un niño en concreto ha empezado a tener sus primeros dientes de leche en una edad temprana, también empezará a perderlos en una edad temprana igualmente, y viceversa en el caso de que haya tardado mucho en obtener su primer diente.

Pero si realizamos una estadística sobre la edad habitual para que los niños pierdan su primer diente, los expertos nos dicen que cerca del 90% lo pierden cuando tienen 5 o 6 años de edad, y siempre es uno de los dientes frontales.

En cualquier caso lo ideal siempre es dejar a la naturaleza seguir su curso, de manera que no es aconsejable extraer un diente de leche porque se podría provocar un desajuste importante en la estructura dental del niño que luego necesitaría de un tratamiento complejo cuando fuera adulto.

Para garantizar que bajo ningún concepto será necesaria la extracción de un diente de leche es conveniente concienciar al niño sobre la necesidad de llevar una higiene bucal adecuada desde el principio, desde la edad más temprana posible.

De esa manera conseguiremos que los dientes de leche lleguen sanos hasta el momento en el que se caigan. Hay que recordar que una caries en un diente de leche puede afectar al diente permanente que está saliendo haciendo que haya más probabilidades de que el diente tenga también caries en fase adulta.

En definitiva, es imposible marcar una edad fija para la caída del primer diente, pero ésta debería de situarse entre los 5-6 años, siendo siempre uno de los dientes frontales el que se cae en primer lugar, y como padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos en la necesidad de mantener una higiene bucal adecuada y correcta.

El hábito de chuparse el dedo de los bebés es algo habitual y saludable en muchos aspectos, una  forma de calmar su ansiedad que traen consigo desde que se encuentran en el útero de la madre.chuparse el dedo clinica dental

En muchas ocasiones se intenta evitar ese hábito en favor del chupete porque se piensa que puede llegar a ser más beneficioso, aunque lo cierto es que ninguno de los dos hábitos es malo de por sí, sólo se convierten en negativos cuando se alargan excesivamente en el tiempo.

¿Qué peligros puede ocasionar que tu hijo se chupe el dedo hasta demasiado tarde?

Normalmente no debería de haber problemas si tu hijo se chupa el dedo mientras tenga los dientes de leche, pero sí se empiezan a generar efectos negativos si esta práctica se alarga también cuando ya empiecen a aparecer los primeros dientes permanentes.

Con el hábito de chuparse el dedo con los dientes permanentes hay peligro de que éstos acaben por deformar su posición, concretamente a generar un apiñamiento dental que perjudicará gravemente a la mordida y que sólo podrá ser resuelto con una ortodoncia correctora.

Por tanto, es necesario evitar que el hábito de chuparse el dedo se alargue demasiado en el tiempo, pero, ¿cómo hacerlo?

  1. No agobiar al principio: Si a un niño le recriminamos desde que es un bebé por el hecho de chuparse el dedo, le acabaremos ocasionando una ansiedad, una necesidad de hacerlo. Lo mejor es dejar al niño que decida si prefiere el chupete o el dedo y es probable que con el tiempo, a medida que sus capacidades comunicativas se desarrollen, comience a dejar de hacerlo.
  2. Premios en lugar de castigos: Si queremos empezar a evitar el hábito de chuparse el dedo en nuestro hijo lo ideal es premiar en lugar de castigar, es decir alabar cuando no lo haga en lugar de castigar cuando lo haga.
  3. Problemas de ansiedad: Si seguimos notando que nuestro hijo se sigue chupando el dedo hasta edad muy avanzada y no parece que nada funcione, puede ser que haya un problema más grave que tendrá que analizar un profesional porque puede haber una cuestión psíquica que debe de ser analizada.

En los primeros meses de vida, hay que prestar especial atención al cuidado de dientes y encías de los bebés para que crezcan y se desarrollen sanos y fuertes. Incluso antes de que empiecen a salir los primeros dientes, es muy importante realizar una higiene bucal diaria de las encías.

La higiene bucal del bebé debe iniciarse a los pocos días de haber nacido. Para limpiar los rodetes gingivales de los bebés, lo mejor es utilizar una gasa húmeda o la punta de un paño limpio humedecido en agua, envolviéndose el dedo con el paño o gasa húmeda y frotarlo suavemente por las encías y la lengua. Cualquier momento es bueno para hacerlo pero, después de las tomas, es muy importante frotar las encías del bebé para eliminar restos de leche. Otro buen momento es la hora del baño. Inculcar una rutina de higiene para que el bebé se vaya acostumbrando a que la higiene dental sea una parte más de la higiene diaria.

Cuando ya han salido los primeros dientes de leche, es el momento de empezar a usar un cepillo dental especial para niños, con las cerdas suaves, aunque no es necesario usar pasta dental. Una buena higiene bucal en niños y bebés evitará problemas como la caries rampante, un tipo de caries muy agresiva. Suele afectar a niños desde que empiezan a salir los primeros dientes, sobre los 6 meses, hasta los 4 o 5 años. El esmalte de los dientes de leche es muy débil y la caries lo ataca y avanza rápidamente destruyendo la dentina y provocando la pérdida del diente que se rompe por el cuello dentario.

Unos buenos hábitos de higiene bucodental son fundamentales para evitar problemas que pueden tener graves consecuencias en el futuro.