> Cepillo de dientes biodegradable

Todos los especialistas en odontología coinciden en recomendar el cambio del cepillo de dientes cada dos o tres meses para garantizar así que sigue siendo efectivo en su lucha contra la placa bacteriana y la prevención de la caries.

Pero, ¿te has parado a pensar alguna vez la cantidad de plástico que estamos malgastando? ¿Cuántos de esos cepillos se reutilizan o son reciclados? Una ínfima parte, ¿verdad? ¿Y estamos dispuestos a seguir dañando el medio ambiente de esta manera?cepillo de dientes biodegradable

Pues los hermanos McDougall parece que no, y para evitarlo han diseñado, fabricado y ahora puesto en los canales de venta habitual el primer cepillo de dientes biodegradable con lo que se consigue mantener una higiene bucal adecuada a la vez que se respeta el medio ambiente.

Solo en Estados Unidos y según los datos que han ofrecido como dossier de prensa para la presentación de este cepillo se calcula que se tiran cerca de 450 millones de cepillos de dientes al año, ¿te das cuenta de la cantidad de plástico que eso supone?

Por eso han lanzado al mercado el cepillo de dientes BogoBrush, realizado con materiales 100% biodegradables, ya que el brazo está realizado con madera de bambú, mientras que las cerdas son de nylon, en ambos casos de muy sencilla descomposición.

La idea es que el cepillo de dientes se pueda seguir cambiando de manera periódica para mantener una higiene bucal adecuada pero que el medio ambiente no se vea perjudicado por ello.

Además, como muestra de su conciencia social y medioambiental, la empresa que comercializa los BogoBrush no ha dudado en ofrecer una promoción de manera que por cada compra se dona la misma cantidad en estos cepillos de dientes para los países más necesitados.

De esta manera intentan hacer una doble labor, concienciar al mundo desarrollado de la importancia del medio ambiente, y al mundo en vías de desarrollo de la importancia de la higiene bucal.

En definitiva, se trata de una auténtica innovación, aunque sorprende que hasta ahora nadie lo haya hecho con anterioridad, porque era evidente la cantidad de plástico que se estaba malgastando.

Hasta el mero hecho de plantearse esta opción parece una quimera imposible de conseguir, pero cada vez hay más dentistas que se afanan en lograr un ambiente agradable para los niños, para que éstos no tengan miedo de acudir al dentista y puedan ir con cierta alegría.dentista niños clinica dental

¿Qué se puede hacer para que ir al dentista con los niños no se convierta en un infierno?

  • Trabajo previo: Lo ideal es que el dentista trabaje con los padres antes de la cita, de forma que en los días previos a la misma los padres puedan realizar toda una serie de ejercicios con el niño, involucrándole en la visita y acercando la figura del dentista para que deje de tenerle miedo. Si el niño se siente parte importante se sentirá seguro, si, por el contrario, siente que está allí forzado y que no tiene nada que decir se sentirá inseguro y, por tanto, tendrá miedo.
  • Ambiente agradable: Las clínicas dentales tradicionales son realmente deprimentes, con colores tristes, hilo musical que invita al suicidio y pocos aspectos alegres que puedan motivar a acudir a la visita con cierta alegría. Por ello, lo ideal sería que los dentistas se concienciaran de este hecho y redecoraran sus clínicas con colores alegres y con motivos que ayuden a los niños a sentirse a gusto.

En este sentido puede ser positivo para los niños el habilitar un espacio exclusivo para ellos con pinturas, juguetes y cosas diversas de forma que los niños se encuentren en un estado alegre.

  • Hablar con el niño: Muchos adultos cometemos el error de pensar que los niños no se pueden comunicar cuando simplemente lo hacen de forma diferente, para lo que nos debemos de adaptar.

El dentista debe de hablar siempre directamente con el niño, explicándole paso a paso todos los detalles de la intervención, lo que va a hacer en cada momento y la razón de que lo vaya a hacer. Siempre en un lenguaje sencillo y directo.

  • Refuerzo positivo: Siempre es conveniente felicitar al niño después de la visita para que comprenda que su esfuerzo tiene una recompensa y es apreciado por los adultos.

Por lo general, si tu hijo se chupa el dedo no debes preocuparte, ya es una práctica muy extendida entre los niños en edades tempranas por el grado de confort que encuentran en este acto que les otorga un plus de tranquilidad y de relajación.chuparse el dedo clinica dental

El problema es que en algunas ocasiones este hábito puede llegar a afectar a los dientes que están apareciendo en ese momento, provocando que aparezcan en lugares erróneos o de una forma distinta a la que deberían.

Entonces, ¿qué se puede hacer para conseguir que el niño deje de chuparse el dedo?

En primer lugar hay que tener claro que no existe una única técnica que funcione siempre , sino que la solución que para un niño es válida para otro puede que no lo sea, por lo que no hay que desesperarse si una en concreto no funciona correctamente.

En general la mayoría de los niños dejan de chuparse el dedo por sí mismos a la edad media de unos 4 años o 4 años y medio, por lo que no hay que empezar a preocuparse hasta ese momento.

Ahora bien, si ya llegados los cinco años el niño todavía se chupa el dedo, entonces es posible que se necesite tomar determinadas medidas que ayuden a corregir este hábito que puede ser negativo socialmente, además de los problemas bucales que puede llegar a generar.

La clave está en evitar el regaño. Si a un niño le regañas por una cosa en concreto es muy probable que se ponga a la defensiva y persista aún más en el hábito. Lo mejor es recordarle de una manera amable que no debe hacerlo, y la mejor forma de conseguirlo es mantener al niño entretenido con otra cosa.

Poco a poco el niño irá remitiendo el hábito y se irá olvidando de chuparse el dedo. Lo ideal por tanto es conseguir una reacción psicológica positiva al hecho. También existe la opción de impregnar el dedo con sustancias desagradables, de manera que al niño no le guste cuando se lo esté chupando, pero siempre es más recomendable convencerlo que obligarle, porque el convencimiento es para toda la vida, mientras que la obligación solo provoca represión.

La verdad es que se trata de algo relativamente habitual hasta el punto de ha sido bautizado con un sobrenombre y todo, ya que se llama “diente de tiburón”. Se suele dar cuando los incisivos permanentes empiezan a salir por detrás de los incisivos de leche.caida diente de leche clinica dental

En los casos normales, que son la mayoría, este caso acaba por resolverse por sí mismo, ya que el diente permanente acaba por disolver la raíz del diente de leche haciendo que éste acabe por caerse por sí solo dejando el espacio al diente permanente.

Sin embargo, sí que hay casos en los que esto no sucede y entonces un dentista tiene que resolver la situación. La clave está en que el diente permanente puede no tener el espacio suficiente como para fijar su raíz a la encía porque lo está utilizando el diente de leche, o bien no encuentra su espacio por la misma razón.

En este sentido, el diente permanente siempre tiende a desplazarse a su espacio natural, aunque en su camino puede encontrarse con el diente de leche que no le deja avanzar con lo que se provocarían problemas de espacio y desajustes de estructura.

Para evitar esta situación, el dentista suele extraer el diente de leche que ya no debería de estar ahí facilitando que el diente permanente se pueda desplazar libremente al espacio que tiene asignado dentro de la estructura bucal.

Sí puede suceder que la visita al dentista se haya demorado demasiado y entonces el diente permanente ya haya buscado su propio hueco dentro de la estructura y aunque se retire por parte del profesional el diente de leche, el permanente no se va a desplazar por sí solo hacia ese espacio, por lo que en esos casos habría que valorar otras alternativas correctoras.

Una vez más se demuestra que acudir al dentista de manera periódica es fundamental para solventar los problemas que puedan surgir de una manera rápida y eficaz y, por supuesto, más sencilla que si estos problemas son detectados en fase más tardía, como, por desgracia, ocurre en gran cantidad de ocasiones.

Todas las madres se preguntan una y otra vez cuándo sus hijos perderán su primer diente porque quieren estar preparados y listos para el acontecimiento y no perdérselo por nada del mundo. El problema es que es imposible determinar con exactitud el momento en el que se perderá el primer diente, ya que esto varía de niño a niño.clinica dental dente de leche

Lo que sí parece una regla bastante generalizada es que un niño en concreto ha empezado a tener sus primeros dientes de leche en una edad temprana, también empezará a perderlos en una edad temprana igualmente, y viceversa en el caso de que haya tardado mucho en obtener su primer diente.

Pero si realizamos una estadística sobre la edad habitual para que los niños pierdan su primer diente, los expertos nos dicen que cerca del 90% lo pierden cuando tienen 5 o 6 años de edad, y siempre es uno de los dientes frontales.

En cualquier caso lo ideal siempre es dejar a la naturaleza seguir su curso, de manera que no es aconsejable extraer un diente de leche porque se podría provocar un desajuste importante en la estructura dental del niño que luego necesitaría de un tratamiento complejo cuando fuera adulto.

Para garantizar que bajo ningún concepto será necesaria la extracción de un diente de leche es conveniente concienciar al niño sobre la necesidad de llevar una higiene bucal adecuada desde el principio, desde la edad más temprana posible.

De esa manera conseguiremos que los dientes de leche lleguen sanos hasta el momento en el que se caigan. Hay que recordar que una caries en un diente de leche puede afectar al diente permanente que está saliendo haciendo que haya más probabilidades de que el diente tenga también caries en fase adulta.

En definitiva, es imposible marcar una edad fija para la caída del primer diente, pero ésta debería de situarse entre los 5-6 años, siendo siempre uno de los dientes frontales el que se cae en primer lugar, y como padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos en la necesidad de mantener una higiene bucal adecuada y correcta.

Todos queremos tener nuestros dientes lo más blancos posible, porque sabemos de la importancia de una sonrisa bonita y de un tono blanquecino para la sociedad de nuestro tiempo.blanqueamiento dental clinica

Por ello solemos tomar las medidas necesarias para intentar conseguirlo, como por ejemplo mantener una higiene bucal adecuada, reforzada con pastas dentífricas con fuerte capacidad blanqueadora, o acudiendo al dentista para realizar tratamientos de blanqueamiento dental.

Sin embargo, como suele suceder con todas las necesidades de imagen de arraigo social llega un momento en el que para determinadas personas se llega a convertir en una obsesión psicológica muy dañina para su propia salud.

En este caso, la obsesión por mantener los dientes blancos es lo que recibe el nombre de blancorexia.

La blancorexia puede llegar a ser dañina para la salud de las personas que la padecen porque en su obsesión por mantener su dientes lo más blanco posible acaban por cometer barbaridades que atentan contra la integridad de sus piezas dentales y de sus propia salud.

Por ejemplo, lo más habitual en las personas que sufren de blancorexia es utilizar productos ricos en peróxidos, con un fuerte componente en oxígeno, que aplicados de manera correcta pueden ser beneficiosos pero que en exceso acaban por dañar las piezas dentales.

Normalmente, las personas con blancorexia acaban por desoír los consejos del dentista sobre los peligros de estos productos ricos en peróxidos y acaban por comprarlos y aplicárselos por su propia cuenta.

Con ello están dañando la matriz del esmalte dental, que es la capa protectora de la pieza dental, y con ello se deja al diente debilitado ante posibles infecciones que pueden ocasionar daños irreparables.

En definitiva, se trata de intentar mantener los dientes blancos, o lo más blancos posibles, pero sin caer en una obsesión que nos lleve a perjudicar a nuestra propia salud, porque los pacientes que sufren de blancorexia pueden acabar por perder piezas dentales en su afán de mantenerlos blancos, con lo que al final necesitarán de tratamientos mucho más invasivos.

En todo caso, antes de decidirse por utilizar productos blanqueadores es conveniente asesorarse con un profesional odontológico que nos puede recomendar la dosis adecuada y evaluar nuestras necesidades reales.

Esta duda recorrió Internet como la pólvora hace un par de años cuando apareció un artículo en la Academia de Odontología Americana en el que detallaban un estudio realizado por expertos en función del cual se determinaba que el cloro de la piscina acababa por manchar los dientes.manchas dientes clinica dental

El estudio se basaba en el análisis de nadadores profesionales del equipo de Estados Unidos y de cómo sus dientes frontales se habían vuelto de un color marrón con el paso de los años, desde que habían comenzado su carrera profesional.

Se llegó entonces a la conclusión de que la causa de esta pérdida de la tonalidad original de las piezas dentales se debía al cloro de las piscinas donde entrenaban como consecuencia de que el pH de la piscina dañaba el color de los dientes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que este estudio se realizó sobre nadadores profesionales cuyo entrenamiento consiste en nadar en una piscina con cloro durante 4-6 horas diarias.

Por ello no hay que alarmarse sobre el cloro de las piscinas a las que las personas que no somos nadadores profesionales acudimos especialmente en verano, ya que nuestra exposición es mucho menor y, por tanto, el riesgo de decoloración de nuestros dientes prácticamente inexistente.

No obstante, con la llegada de cada verano se vuelve a hablar de este estudio y se crea cierta sensación de alarma social por la pérdida del blanco de los dientes de las personas que acuden a la piscina, siendo una alarma totalmente fuera de lugar.

De cualquier forma, si una persona decide prestar atención a esta situación lo mejor es fortalecer sus dientes con flúor, por ejemplo con enjuagues bucales ricos en este elemento, ya que de esa forma estarán garantizándose que no sufrirán ningún efecto.

En definitiva, es cierto que el cloro de la piscina puede llegar a decolorar las piezas dentales e incluso a debilitar el esmalte dental, pero también es cierto que para que se noten efectos reales es necesario que el contacto con este cloro sea permanente y repetido en el tiempo, en unos niveles que ningún ciudadano no profesional de los deportes acuáticos llega a estar.

¿Sabías que es posible proteger tus dientes de la caries de una manera sencilla y eficaz más allá de la higiene bucal? Pues sí, se trata de los selladores dentales que te ayudarán a que tus dientes no tengan caries.

fisuras dentales clinica dental

¿Qué son los selladores dentales exactamente?

No son más que finas películas de plástico que se colocan en la parte superior de las piezas dentales, donde se produce la mordida para evitar que se puedan ver afectadas por la aparición de caries.

Los selladores dentales generalmente se colocan en los dientes de la parte posterior de la boca, lo que serían los molares y los premolares, que son los que más superficie tienen para la aparición de caries, por la dificultad que tienen para recibir una higiene bucal más rigurosa, como consecuencia de la gran cantidad de ranuras y cavidades que acumulan.

Se trata de un remedio preventivo muy eficaz para la aparición de caries, ya que según todos los estudios tienen un éxito del 100% a la hora de evitar la aparición de caries en dientes sanos, incluso en la protección de dientes que han sido previamente infectados por una caries.

¿Por qué se aplican más en niños?

Es cierto que los selladores dentales suelen aplicarse más en pacientes infantiles que adultos, aunque cualquier persona puede recibir este tratamiento y asegurarse así de que no está en peligro de que le aparezca una caries.

Sin embargo, se suelen aplicar más en niños y, concretamente, al poco de brotar los primeros dientes permanentes ya que este es el momento cuando más débiles son ante posibles caries.

¿Cómo se aplican los selladores dentales?

En un primer momento hay que limpiar la superficie del diente sobre la que se va a colocar el sellador para garantizar así la máxima adherencia del mismo. Posteriormente se aplica un gel especial que beneficia la adherencia para acabar aplicando el sellador líquido que acaba por endurecerse.

Así de esta manera tan sencilla se consigue una protección plena ante las caries durante un período de unos 5-10 años, momento en el que habría que volver a repetir el tratamiento si se quiere seguir manteniendo los dientes sellados.

La pulpitis es una de esas dolencias que todos hemos tenido alguna vez pero que pocos podemos llegar a nombrarla con su nombre correcto, ya que no es más que la inflamación de la pulpa que se encuentra en el interior de la pieza dental, lo que popularmente todos llamamos “dolor de muelas”.pulpitis clinica dental

Normalmente, la pulpitis se produce por una caries que se ha generado en la pieza dental que nos está doliendo, una caries que siempre es producto de una higiene dental deficiente y de no acudir al dentista de forma periódica.

Porque si a pesar de que no sigamos una higiene bucal adecuada acudimos al dentista con cierta periodicidad estaremos evitando que las caries tengan tiempo para extenderse por nuestro diente.

El dolor producido por la pulpitis se produce como consecuencia de la presión que se genera sobre el nervio del diente. Es decir, con la caries la pulpa de la pieza dental se inflama, presionando entonces sobre el nervio y generando el dolor.

Cuando nos encontramos con una situación de pulpitis grave se puede llegar a dar el efecto del dolor referido, es decir, que aunque el dolor provenga directamente de la pieza dental éste se manifiesta en otras partes del organismo, dificultando así el diagnóstico y la causa del mismo.

Según los expertos existen dos tipos de pulpitis:

  1. Pulpitis reversible: Es aquella que, como su propio nombre indica, puede ser detenida y revertida. La clave está en el momento de la detección, porque si se consigue detectarla en una fase precoz se podrán aplicar tratamientos relativamente no invasivos y conseguir así mantener la pieza dental natural. Con ello se atacaría directamente a la causa de la pulpitis y así se evitaría el dolor posterior.
  2. Pulpitis irreversible: Si la pulpitis reversible no ha sido tratada a tiempo o de manera correcta, ésta acaba por convertirse en irreversible llegando al punto de que la única solución pasa por una endodoncia, eliminar la sensibilidad del nervio y con ello el dolor, o bien la extracción definitiva del diente.

Hace unos meses leíamos un artículo realmente interesante en la publicación Journal of Dental Research en el que se hablaba de los avances que se estaban produciendo en el diseño y fabricación de piezas dentales a partir de células madre. Avances que destacaban sobre todo en un grupo de investigadores del King´s College de Londres.

implantes dentales cilnica

Un avance que supondrá, cuando se consiga hacer de manera sencilla y eficiente para los dentistas que tratan a sus pacientes, una revolución en toda regla en el mundo de la odontología.

El concepto es relativamente sencillo, ya que se trata de generar un diente pequeño a partir de células madre e insertarlo en el organismo para que comience a nutrirse de la propia sangre del cuerpo del paciente, en un desarrollo similar al que podría generarse con un embrión.

Con el tiempo, este diente inmaduro acabará por convertirse en un diente completo, en una imitación casi perfecta del proceso de desarrollo dental natural del cuerpo humano.

La ventaja con respecto a las prótesis diseñadas por ordenador y de fabricación en el laboratorio industrial es evidente, ya que la pieza dental que se estaría desarrollando a partir de células madre sería totalmente natural.

Por otro lado, la raíz del diente natural mejora claramente al implante artificial que se utiliza actualmente en la odontología estética para colocar las prótesis dentales, porque la raíz de un diente natural tiene una parte suave que sirve de amortiguador a la mordida, mientras que el implante es totalmente rígido para favorecer la fijación de la prótesis.

Está claro que este avance todavía está muy lejos de poder llegar a los pacientes porque se encuentra en fase de prueba y análisis, con lo que no es probable que su práctica esté generalizada hasta que pasen muchos años.

Sin embargo, la sola esperanza de que se podrán reemplazar piezas dentales caídas con otras piezas puramente naturales alienta sobremanera ya que sería el avance definitivo para conseguir sonrisas perfectas, el gran objetivo de nuestra sociedad, en la que la imagen es la carta de presentación y la llave que abre todas las puertas del éxito.